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Enrique Morente



BIOGRAFÍA DE Enrique Morente

Nombre Real: Enrique Morente
Ocupacion: Cantante de Flamenco.
Nacimiento: 25 de diciembre de 1942
Lugas de Nacimiento: Granada, España.
Fallecido (†): N/D.


Su Infancia

Enrique Morente nació en el Albaicín granadino de 1942. Tiempos donde las sacudidas de la post-guerra convertía a los españoles de a pie en supervivientes del orden, expertos en la vergüenza ajena, y enigmáticos compañeros de la carencia. Las cuestas del Albaicín no escapaban a estas reminiscencias, acentuándose más o menos en función de los claro-oscuros que las invadían.

La infancia de Enrique tiene lugar en un ambiente familiar, meciéndose en la voz de su madre y sucumbiendo en la de artistas locales como Juanillo el Gitano, Cobitos o la dinastía de los Habichuela.

Sus primeras incursiones en la música tienen lugar a muy temprana edad y con naturaleza ambivalente, ejerce como seise en la Catedral de Granada y como avispado observador en las reuniones familiares y de vecinos.

La creciente afición durante su época adolescente, así como el descubrimiento personal de una inusitada inquietud por el conocimiento, lo sumergen en la búsqueda incondicional e insaciable de su propio yo desde el flamenco más tradicional y ortodoxo.

Quizás empieza a reconocerse como “Enrique Morente” cuando tiene la oportunidad de conocer a Aurelio Sellés (Aurelio de Cádiz), con el que más tarde llega a congeniar desde el respeto y la admiración, desde la solemnidad y la profundidad, hasta establecer el milagro didáctico y conciliador de la transmisión oral. El relevo de todos los valores del espíritu flamenco, entre los que hay que contar la inquietud, la improvisación y el arte.

Madrid

La enfebrecida espiral de aprendizaje y autoafirmación le llevan a Madrid cuando contaba 14 o 15 años de edad. En su atillo acarreaba un puñado de nerviosas ilusiones, unos fandangos de “Frasquito Yerbabuena” y una sola forma de mirar, atenta, sincera y humilde. Allí contacta con un grupo de jóvenes aficionados cuyos sentidos acababan de despertar a la sensibilidad flamenca, universitarios en su mayoría, que veían en Enrique Morente cierto aire irreconciliable con la inconsciencia de la juventud, que desde la amistad y el anonimato, ya andaban atentos por su manera de atender, ya intuían cierto rito flamenco en su mirada, que todo lo intentaba absorber para después proyectarlo en sus personales formas.

Es un periodo difícil pero intenso, donde todo estaba prohibido pero todo era posible, donde lo fácil era esconderse en el bienestar del silencio aprendido, pero el bienestar para Enrique Morente estaba en la desprestigiada bohemia... Desprovisto de la luz que da un horizonte límpio y sereno, busca la obscuridad de los garitos de guardia, con algún que otro destello de neón, donde se lloran las penas y se penan las alegrias, verdaderas escuelas del cante desgarrado y eterno, donde las sombras sorprenden con gritos ahogados y se rinde homenaje con el silencio a la sabiduría o al sentimiento indistintamente.

Pepe de la Matrona estaba baqueteado en el flamenco. Había tenido el honor de conocer a todos los grandes y de ser alumno del mismísimo D.Antonio Chacón. Este cantaor octogenario encontró oídos atentos en este grupo de jóvenes aficionados que casi diariamente acudían a la cita con la experiencia para recibir su porción de conocimiento.

Enrique el Granaíno, tal y como se le conocía en los círculos que frecuentaba, había conseguido despertar el interés de Matrona, que gozaba de un oído finísimo como bien demostró en tantas ocasiones y de una intuición que con los años había aprendido a razonar. Dicho interés no se debía tanto a la afinación de Enrique Morente, a su registro o a su melismática como a su actitud ante las cosas, a su respeto y a su capacidad para aprender. Podríamos entender esta relación entre el enciclopédico Matrona y Morente como la proyección más relevante, completa y fructífera de la historia del flamenco. Noventa años de cante entregados noche a noche, hora a hora, minuciosamente, servidos cada uno de ellos como joyas de inestimable valor en la bandeja de la falta de prisa.

El debut de Enrique tiene lugar en la peña flamenca Charlot, que tantas veces fue refugio de voces desamparadas y tantas otras aula magna de clases magistrales. A esta actuación siguieron otras allá por el año 1964 en la Casa de Málaga o con la pareja de baile de José Luis Rodríguez y Pepita Sarracena en diversas salas de fiesta, pero debemos considerar su salto a la profesionalidad cuando en ese mismo año es contratado por el Ballet de Marienma, con el que actúa en el Pabellón español de la Feria Mundial de Nueva York y en la embajada española en Washington.

Posteriormente tiene lugar la primera aparición del maestro en un festival flamenco. Un festival al uso de la época, cuyo cartel nos haría temblar si nos lo encontráramos ahora : Enrique Morente con Juan Talega, Fernanda y Bernarda de Utrera, Gaspar de Utrera, Tomás Torre y Antonio Mairena. La presentación fue a cargo de Ricardo Molina y el evento tuvo lugar en el Teatro de los Alcázares de los Reyes Cristianos. Después de escucharlo cantar, Antonio Mairena y Ricardo Molina lo asaltaron en el camerino y estuvieron durante largo rato con él, sorprendidos por no conocerlo teniendo como tenía una forma tan personal de encarar los cantes y el extenso conocimiento que demostraba.

Al año siguiente es contratado junto con Susana y José para realizar su primera gira europea por Gran Bretaña, Alemania, Holanda, Suiza y Bélgica, y posteriormente viaja a Japón e Italia junto a Pepita Saracena y José Luis Rodríguez.

Zambra

Es contratado en el tablao las Cuevas de Nemesio de Madrid, pero el prestigio de Enrique entre los profesionales flamencos crece considerablemente cuando entra a formar parte del elenco de artistas de Zambra, toda una cátedra flamencológica que merece la consideración de coincidencia histórica a tener en cuenta. Integrado en el grupo de los cantaores más prestigiosos, Enrique cultiva el cante “p’atrás” y “p’alante” en la mejor de las escuelas, “la Antología”. Rafael Romero “el Gallina”, Jacinto Almadén, Juan Varea, Bernardo de los Lobitos, Perico el del Lunar, padre e hijo, Manolo de Huelva, son algunos de los artistas que convivían en aquel tablao cuyas paredes sorteaban el privilegio de asistir noche tras noche al milagro de negar la rutina en el litúrgico silencio del asombro y la complicidad. Todo un lujo…

También es contratado en el tablao Café de Chinitas, mientras comienza a ser reclamado en festivales y espectáculos donde comparte cartel con todos los grandes artistas del momento. En 1967 obtiene el Primer Premio del Certamen Málaga Cantaora.

Quizás por su juventud, deberíamos considerar esta época como el embrión del Morente que ahora conocemos, y esta afirmación no sería gratuita si tenemos en cuenta el paralelismo de su formación artística con el de su formación personal. Su insaciable capacidad para aprehender, su espíritu comprometido con el entorno y su personalidad creadora van configurando a este joven maestro del flamenco en un sufridor de experiencias ajenas. Hay personas que nacen para sufrir por los demás… y en ese sentido, Morente choca con las estructuras establecidas, tanto las sociales como las mimetizadas formas del flamenco y todo un plantel de reglas estereotipadas como los pilares de la ortodoxia del flamenco.

Su primer disco no se hizo esperar. En 1967 aparece con el titulo “Cante Flamenco”, acompañado por Felix de Utrera, con la discográfica Hispavox.

Esta grabación, como todas las de aquella época, sin apenas repeticiones y sin ensayos previos, denotan el gran conocimiento que Enrique poseía, tanto por su ejecución encomiable, como por la selección de los cantes que incluye, nada habituales en la época y mucho menos en un joven de 25 años. En este aspecto, las influencias de Pepe de la Matrona son palpables y la proyección comercial de este cantaor no es precisamente halagüeña por carecer de presencia en el movimiento estético actual, que lideraban Fosforito, Caracol y Mairena.

El reconocimiento a este trabajo discográfico se materializa en una Mención Especial de la Cátedra de Flamencología en 1968.

Una anécdota importante relacionada con este disco y que apenas se conoce, es la reprimenda que Pepe de la Matrona le dio a Enrique Morente cuando lo escuchó y comprobó que había incluido la Malagueña de la Peñaranda. Este es un cante que no se había grabado anteriormente y que Pepe de la Matrona, cuando lo cantaba, aclaraba que creía que era de la Peñaranda pero no lo podía afirmar. Lo cierto, es que este cante lo han grabado con posterioridad bastantes artistas y ninguno ha reconocido haberlo aprendido de Enrique Morente, que fue quien realmente lo popularizó.

En este mismo año, 1967, sale a la luz otro disco, también con la casa Hispavox denominado “Cantes Antiguos del Flamenco” y acompañado por el Niño Ricardo.

Esta selección de cantes denota un profundo conocimiento, sobre todo, por el corto periodo de tiempo con respecto al anterior trabajo, lo que hace suponer que no se trata de un aprendizaje forzado para la ocasión en ninguno de los dos discos, sino de la exposición honesta y estructurada de lo asimilado, de lo aprendido y de lo vivido. Esa mirada absorbente e inquieta dejó por un momento los referentes externos para indagar en ella misma, y de esta forma presentar al artista, al intérprete que apuesta por la matización y el sentimiento, por la ausencia de alardes, por la esencia del sentido crítico, por un flamenco cabal y soberano.

Con el de Sanlúcar

Durante los siguientes años, tiene lugar el encuentro entre Enrique Morente y Manolo Sanlúcar que provocará una relación profesional que perdurará durante mucho tiempo. Es con éste magnífico guitarrista con quien vive la experiencia en 1970 de ser el primer cantaor flamenco que actúa en el Ateneo de Madrid.

De dicho encuentro, no podemos afirmar que tuviera un gran calado en la afición de aquella época, pero hoy, podemos asegurar sin duda que se trataba de una asociación histórica si tenemos en cuenta la trayectoria posterior de ambos artistas.

La exploración de nuevos escenarios para el flamenco es una constante en la carrera del maestro y que pone de manifiesto el espíritu innovador y dinámico de quien huye de los prejuicios y del inmovilismo.

Durante 1971 desarrolla en México con la guitarra de Parrilla de Jerez y la bailaora Ana Parrilla, una serie de actuaciones en tablaos, teatros y centros culturales, que culmina con su participación en el I festival Internacional Cervantino de Guanajuato y su presentación en el Auditorio de la Universidad de las Américas en 1972. Ese mismo año ofrece en Madrid un recital en compañía de María Vargas y Manolo Sanlúcar, recibiendo un homenaje. En compañía de éste último, realiza una serie de recitales en Nueva York (Lincoln Centre, Spanish Institute, etc).

En 1972 fue reconocido por la Cátedra de Flamencología y Estudios Folklóricos Andaluces de Jerez de la Frontera con el Premio Nacional de Cante y actuó en la sede parisina de la UNESCO.

En 1973 volvió a América para cantar en el Lincoln Center neoyorquino.

Después, en 1978, vendría la edición de sus discos "Despegando" y “Homenaje a Don Antonio Chacón”. Por éste último obtiene el I Premio Nacional otorgado al mejor disco de música folclórica que concede el Ministerio de Cultura.

En el inicio de la década de los ochenta estaban de moda los “mano a mano” entre artistas y fueron varios los que realizó con Camarón. El primero de ellos tuvo lugar en el Frontón de Madrid, En 1981 estrena en el Centro Musical Piaff de Granada su espectáculo "Andalucía hoy" que posteriormente presenta en diversas ciudades y en el teatro Olimpia de París.

En la segunda mitad de la década de los sesenta, Morente participó en el montaje de "La Celestina" junto al pianista Antonio Robledo y su mujer, la bailaora suiza Susana Audeoud. Poco despues, los tres dieron vida al ballet "Obsesion", estrenado por el Ballet Nacional de Canadá. También junto a Antonio Robledo, Morente creó la Fantasía del cante Jondo para voz flamenca y orquesta",estrenada en el Teatro Real de Madrid el 16 de mayo de 1986, con las guitarras de Juan Habichuela y Gerardo Nuñez y la Orquesta Sinfónica de Madrid, dirgida por Luis lzquierdo.

Por estos años se editó un disco pirata en Holanda titulado "Morente en vivo".

Una de sus experiencias artísticas mas audaces y originales fue el estreno en Granada en 1988 del espectáculo "El loco romántico" basado en la obra cervantina "Don Quijote de la Mancha". Creo que esta experiencia resume de alguna manera la trayectoria del maestro de Graná.

En este mismo año (1988) estrenó también su "Misa flamenca", con textos de San Juan de la Cruz, Fray Luis de León, Lope de Vega y Juan de la Encina; grabó "En la Casa Museo de Federico García Lorca", con textos de Lorca. Este es el primero de sus disco dedicados a Lorca y fue por encargo de Juan de Loxa, director de la Casa Museo.

En 1989 es nombrado Socio de Honor del Club de Música y Jazz San Juan Evangelista, junto a Angel Barutell Farinós (Jefe Relaciones Externas de El Corte Inglés) y Gustavo Villapalos Salas (Consejero de Educación y Cultura de la Comunidad de Madrid), con motivo del XX aniversario de dicho club.

Intensidad creativa

El 15 de septiembre de 1990, en el Patio de la Montería de los Reales Alcazares de Sevilla se estrenó, dentro de la VI Bienal de Flamenco, el "Allegro soleá" con las guitarras de Pepe Habichuela y Montoyita, el piano de Antonio Robledo y la Orquesta de Cámara de Granada dirigida por Micha Rachelevsky. Un sueño hecho realidad.

Hasta llegar aquí, son muchas las experiencias musicales por las que había pasado. Además de las relacionadas anteriormente, compuso la música de la obra de Martin Recuerda "Las arrecogidas del Beaterío de Santa María Egipciaca", trabajó con José Luis Gómez en "Edipo Rey" y con Miguel Narros en “Así que pasen cinco años”.

Otra referencia ineludible es la del marroquí Chekara, ya que en su espectáculo "Macama Jonda", de José Heredia Maya, reunió a la Orquesta Andalusí de Tetuán con un selecto plantel de artistas flamencos entre los que se encontraba la madre de Lole, nacida en Orán, Antonia la Negra y Enrique Morente. Esta obra intenta ser un encuentro entre músicos flamencos y magrebíes para crear una atmósfera común.

Entró en la década de los noventa buscando puntos de encuentro diversos y tangenciales, pero siempre con un profundo respeto y con el barniz de la naturalidad. En 1990 fusiona su expresión musical con las célebres Voces Búlgaras "Angelite" en la Puerta de la Catedral de Barcelona en una producción del Taller de Músicos de Barcelona. En 1991 ve la luz su Misa Flamenca, y que no tiene nada que ver con las anteriores experiencias flamencas relacionas con la sacra ceremonia. Posteriormente y aprovechando la que sería su última visita a España de Sabicas, graba un disco totalmente conservador con el toque clásico del maestro navarro para el sello Ariola.

Con "Negra si tú supieras" grabó para Nuevos Medios en el 93, aunque enseguida tomó forma la idea de crear su propio sello discográfico, Discos Probeticos (con el nombre se pretendía jugar con la ambigüedad de los términos probéticos y probeticos, de "probe").

En 1994 Morente es el primer cantaor de flamenco que recibe el Premio Nacional de Música otorgado por el Ministerio de Cultura.
En 1995 recibió la Medalla de oro de la "Cátedra de Flamencología" de Jerez de la Frontera y el premio "Compás del Cante" en Sevilla.

En 1996, participa en el homenaje a Manuel de Falla en el Lincoln Center de Nueva York, junto a Tomatito, con el que realizaba una gira por toda la geografía española.

En su disco titulado "Omega" colaboró el grupo de rock granadino Lagartija Nick y numeroso artistas de flamenco como Vicente Amigo, Tomatito o Cañizares, para adaptar poemas de Federico García Lorca y el cantautor canadiense Leonard Cohen.

En 1998 recibió el Galardón de Honor de los Premios de la Música e intervino en el espectáculo “Canción con reflejo”, junto a Charo Vallés en homenaje a Federico García Lorca, junto al actor Francisco Rabal y su hija Estrella Morente, y que se presentó en mayo en el Teatro Principal de Valencia.

Está identificado como uno de los máximos responsables de la renovación del cante, así como el mejor adaptador al flamenco de poemas cultos de poetas como Miguel Hernández, García Lorca, los Machado, Lope de Vega, Al Mutamid, Bergamín, San Juan de la Cruz, Guillén, Alberti, Hierro, Luis Rius y Pedro Garfias.

Su hija, Estrella Morente, se consolida como una de las mejores cantaoras que ha surgido en los últimos años.

Su compromiso

Siempre predispuesto al diálogo con otras tradiciones musicales. La poesía, en la mayoría de veces, ha sido y es el nexo. Pero esto no se queda aquí. El 4 de mayo de 2001 interviene en un Chat coordinado por el diario “Ideal Digital”, donde mantiene un diálogo abierto con sus fans.

En Mallorca, el día 20 de julio de 2002, la Fundación Costa Nord es escenario del estreno absoluto de la primera producción promovida por dicho Centro Cultural : el ESPECTÁCULO AFRICA, CUBA, CAÍ. Enrique Morente lideró este proyecto de mestizaje a tres bandas, África, Cuba, Caí, que toma como punto de partida la idea de que el ritmo y la expresión del continente negro tienen un claro reflejo en la tradición musical de América Latina, que a su vez mantiene fuertes conexiones con la música flamenca. Con el cantaor granadino haciendo las veces de director de orquesta, músicos españoles, senegaleses y cubanos buscaron la intersección de sus expresiones. Del vértice español están, junto a Enrique Morente, el guitarrista almeriense Niño Josele, el percusionista madrileño Piraña. Del vértice africano está el grupo senegalés Djanbutu Thiossane, seguidor de la tradición de los juglares africanos llamados griots y compuesto por los hermanos percusionistas Ass, Mass y Pap, más Kao, que toca la kora, y Alboury Dabo, que danza. Del vértice cubano vienen Reynaldo Creagh, la voz de la Vieja Trova Santiaguera, y el pianista Pepesito Reyes como estrellas invitadas a una banda que forman el pianista Caramelo, Luis Varona y Juan Munguia a los metales.

En el 2003 aparece su disco “El pequeño reloj”, con el que rompe el concepto que tradicionalmente se tiene de un disco flamenco, presentando una obra discográfica como una obra de arte, desarrollando el concepto del tiempo desde ópticas distintas como si de un libro de poemas se tratase, estructurando el orden de las letras y de las músicas. En su coqueteo con el tiempo, conjuga lo tradicional, lo añejo, con la tecnología. Mientras deja constancia de una época fundamental del flamenco, con cantes clásicos sobre toques clásicos (a la cual perteneció y ahora engrandece con su aportación constante), experimenta con nuevas y sorprendentes armonías que aún no han llegado al flamenco moderno.

En el año 2005 se le otorga la Medalla de Andalucía en reconocimiento a una encomiable carrera dedicada al Flamenco y a su apertura con respecto a otras músicas, así como a su divulgación por todo el mundo.

Este mismo disco es reconocido en este mismo año como mejor disco de Flamenco en los Premios Nacionales de la Música.

Y sigue recibiendo reconocimientos a su trabajo cuando en junio de 2006 es condecorado con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.

Su disco editado en 2008 se titula "Pablo de Málaga", y en él, Morente descubre al Picasso poeta, poniendo voz a varios de los poemas escritos por el malagueño universal. La idea surge tras su presencia cantando en la inguración del museo Casa Picasso de Málaga. Este disco de nuevo supone una nueva vuelta de tuerca en su innovación contínua del arte flamenco.

Y el Enrique de ahora

El Enrique de ahora es el Enrique de siempre. Aquel que hace 30 años andaba en la búsqueda de nuevos giros melódicos y nuevos cantes. Aquel al que iba a visitar el desaparecido Camarón acompañado de un joven Tomatito en Madrid : “Tomate, vamos a acercarnos a la casa de Enrique, a ver en qué anda ahora…”.

El Enrique de ahora es el Enrique de siempre, que nunca ha permanecido dos cantes en el mismo sitio, el Enrique de los mil matices, el que se adapta a todo y a todos, el que va por delante porque los demás le siguen, el que sigue aprendiendo incluso de él mismo, el afable, el noctámbulo, el mismo Enrique inquieto de vertiginoso pensamiento, el mismo al que pidieron letras comprometidas para un pueblo de izquierda preferencia e hizo a Manolo Sanlúcar esconderse detrás de la guitarra porque no sabía que hubiera tantos santos y tantas vírgenes, el mismo que ha mirado siempre a los ojos de quien estaba delante.

Pero lo especial de Enrique Morente no es su afán creativo. Este afán lo ha heredado de los artistas que le precedieron. Todos andaban buscando ese detalle, esa chispa, esa música, esa letra, esa frase o ese espectáculo con el que deleitar al público y triunfar. Enrique es especial porque en esa búsqueda constante, ha encontrado muchas veces lo que el público esperaba con gusto, o lo ha descubierto al público que sin esperarlo , lo recepciona con agrado. Eso es lo que hace de Enrique Morente un gran artista.

El Enrique de ahora es el Enrique que todos admiramos por lo que hace y por cómo es… Es el Enrique que sufre por cada nuevo proyecto que aborda, el que de vez en cuando nos regala el gesto que nos hace recordar a ese Quijote malhumorado y aventurero, sin apego a lo material, y para el que todos quisieramos convertirnos en Sancho.

El Enrique de ahora es nuestro Enrique, el de siempre… el Enrique flamenco.



VÍDEOS DE Enrique Morente:

A continuación podemos ver un vídeo de Enrique Morente :









FOTOS DE Enrique Morente:

  

DISCOGRAFIA DE Enrique Morente:

  • "Cante Flamenco" - Hispavox - 1967 – reeditado en cd en 1996
  • "Cantes antiguos del Flamenco" - Hispavox - 1968 - reeditado en cd en 1996
  • "Homenaje Flamenco a Miguel Hernández" - Hispavox -1971 – reeditado en cd en 1996
  • "Morente en Vivo" - Díscolo - 1974 es un disco considerado pirata
  • "Se Hace Camino al Andar" - Hispavox - 1975 - reeditado en cd en 1996
  • "Homenaje a D. Antonio Chacón" - Hispavox - 1977 – reeditado en cd en 1996
  • "Despegando" - CBS - 1977 - reditado en cd en 1996
  • "Sacromonte" - Zafiro - 1982 - reeditado en cd en 1991
  • "Cruz y Luna" - Zafiro - 1983 - reeditado en cd en 1992 con otra portada y sin título
  • "Esencias Flamencas" - Auvidis - 1988
  • "Enrique Morente en la Casa Museo García Lorca de Fuentevaqueros" - Diputación Provincial de Granada - 1990 – Bing Bang lo      reedita en cd en 2001
  • "Nueva York / Granada, Morente-Sabicas" - Ariola - 1990
  • "Misa Flamenca" - Ariola - 1991
  • "Negra, si tu supieras" - Nuevos Medios - 1992
  • "Alegro, Soleá y Fantasía de Cante Jondo" - Discos Probeticos - 1995 - reeditado en 2008
  • "La Estrella" - edición especial - Discos Probeticos - 1996
  • "Omega" - El Europeo/Discos Probeticos - 1996 - reeditado en 2008
  • "Lorca" - Virgin - 1999
  • “El pequeño reloj” - Virgin/Emi Music - 2003
  • “Sueña la Alhambra” - Virgin/Emi Music - 2005
  • “Pablo de Málaga” - El Caimán/Discos Probeticos - 2008
  • “Morente flamenco” - Universal - 2009
  • “Morente LLanto” - Patronato Cultural Federico García Lorca/Absolut Ambient - 2010.

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